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Decálogo para el pie del niño
1. No calce a su hijo en los primeros
meses de vida. El pie descalzo se encuentra en las mejores condiciones
posibles para su desarrollo. Es suficiente cubrirlos con unos
calcetines.
2. Nunca debe obligarse al niño a caminar sin que esté
realmente preparado para ello.
3. Llegado al momento de los primeros
pasos calce al niño con zapatos flexibles de materiales que permitan la
transpiración. No deben oprimir y se sujetarán con cordones, cierres de
velcro o hebillas.
4. Es muy importante que la longitud del calzado exceda en
±1 cm al dedo más largo. Se recomienda el cambio cada tres meses.
5. Permita al niño que camine
descalzo (con calcetines) cuando se encuentre en su hogar, si ello no
entraña ningún otro peligro.
6. Elija un calzado sencillo que permita la movilidad del
pie y sobre todo la del tobillo.
7. Los juegos y la actividad física,
ayudan al desarrollo, fortalecimiento y flexibilidad del pie.
8. No se alarme, salvo que haya patologías muy evidentes,
ante la apariencia de los pies planos durante el primer año, ya que éste
aún no se ha formado.
9. Si al cumplir el niño 3 años
existen anomalías, no dude en acudir a su podólogo.
10. No olvide que la prevención, vigilancia y tratamiento de los
pies evitará futuras patologías en rodillas, caderas y columna.
Fuente: Colegio de Podólogos de la
Comunidad de Madrid
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